Yo creo que no nos quieren

Sólo a nosotros, a los publicitarios, nos gustan los anuncios. La gente normal los odia: interrumpen su serie favorita, rebosan su buzón, hacen insoportables las noticias de la radio, engordan inútilmente el dominical, invaden cualquier website, saturan el mail y retrasan la película en el cine. Y eso hace mucho más difícil nuestro trabajo.